Cómo sobrevivir a las comilonas de Navidad

Las fiestas navideñas son días de paz y amor. En teoría. Porque en la práctica se trata más de unos días de consumismo desenfrenado y un montón de reuniones con amigos y familia, siempre alrededor de cantidades ingentes de comida y alcohol. ¿Es posible sobrevivir a las comilonas de Navidad?

Enero es el mes de oro para loa gimnasios. La mayoría de la gente sucumbe al pánico cuando ven los estragos que las comilonas de Navidad han causado en la báscula. Pero seguir unos sencillos consejos puede hacerte sobrevivir a las comidas pantagruélicas antes de que confundan tu silueta con la de Santa Claus.

Nada compensa las comilonas de Navidad

Lo sentimos, pero una comida pantagruélica no se compensa con dos días de pan y agua. Ni corriendo en la cinta hasta la extenuación.

Las comidas navideñas suelen ser enormes y además, están llenas de platos insanos. Así que si no quieres lamentarlo después, lo mejor es controlarse cuando estás en la mesa.

Olvídate de ese último aperitivo. Bebe una copa de vino menos. Y no repitas de pavo, por muy rico que esté. Mañana tu cuerpo te lo agradecerá.

El equilibrio lo es todo

Por ese mismo motivo, no te quedes sin cenar después del banquete de Navidad. Opta por una cena muy ligera y saludable, protagonizada solo por frutas y verduras.

Los alimentos diuréticos te ayudarán a deshacerte de los excesos del alcohol. Y las verduras altas en antioxidantes y vitamina C a mantener las pilas cargadas. Por cierto, la opción de cenar solo fruta no es la más adecuada, porque te provocará una subida de azúcar en sangre.

Duerme tus horas

Aunque no lo creas, dormir adelgaza. Mientras dormimos nuestro cuerpo sigue quemando calorías sin que nos demos cuenta. Por eso, una de las peores cosas para tu salud estos días es trasnochar demasiado.

Si duermes harás que sea más sencillo para tu cuerpo librarse de las miles de calorías de las comilonas.

Ve a las comilonas con el estómago medio lleno

Desayuna bien antes de la comida de Navidad. Un café o infusión, una pieza de fruta, unas tostadas con jamón o aguacate… Ir a la mesa con el estómago vacío se convertirá en tu peor enemigo en estas fechas.

comilonas de navidad

Las comilonas de Navidad pueden ser saludables

¿Por qué no piensas en cambiar el menú navideño? Huye de las frituras, los langostinos con mayonesa y la charcutería con mucha grasa.

Piensa que las comilonas navideñas pueden ser saludables. ¿Un besugo al horno con verduras? Mucho mejor que un cordero o un cochinillo. ¿Unos aperitivos a base de marisco (sin salsas), o brochetas de verduras? Una opción más sana que los embutidos y el foie.

Y de postre, trata de no centrarlo todo en dulces industriales. ¿Por qué no haces una macedonia de frutas exóticas? Evita en la medida que puedas los turrones, polvorones y demás dulces navideños, porque los carga (de calorías y grasas trans) el diablo.