Las consecuencias de estar encorvado son peores de lo que crees

Ahora mismo, mientras lees esto, fíjate en tu postura. ¿Estás correctamente sentado, con la espalda recta? Probablemente no. Las malas posturas, cuando estamos de pie pero sobre todo cuando estamos sentados, nos afectan a casi todos. Y las consecuencias de estar encorvado son más peligrosas de lo que crees.

consecuencias de estar encorvado

Aparte de causar lesiones musculares, dolores articulares y deformidad en los huesos, una de las consecuencias de estar encorvado es la deficiencia pulmonar y respiratoria.

Y eso hace que recuperarnos de una gripe u otra enfermedad grave o de un simple catarro nos resulte mucho más difícil.

Especialmente peligroso para personas con enfermedades respiratorias

Todos deberíamos tratar de mantener siempre una buena postura. Pero especialmente las personas que sufren de enfermedades respiratorias o pulmonares, alergias, asma, EPOC u otras.

Los médicos aseguran que la postura encorvada no solo afecta negativamente a nuestros huesos. También genera tensión en los músculos pectorales y dorsales y presiona nuestro diafragma.

Como consecuencia, reduce la capacidad de los pulmones y dificulta nuestra respiración.

Cómo mantener una buena postura

Cuando estemos de pie, es importante que nos fijemos en que nuestra columna está lo más recta posible. Se trata de mantener los hombros hacia atrás y tratar de que nuestro estómago no sobresalga. La cabeza debe estar erguida y los pies algo separados, a la altura de los hombros.

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Pasamos la mayor parte del día sentados. Por eso es especialmente importante evitar encorvarnos cuando estamos trabajando, comiendo o descansando en el sofá.

Lo mejor para sentarse correctamente es apoyar ambos pies en el suelo, evitando cruzar las piernas. Hay que relajar los hombros, tener la espalda bien apoyada en el respaldo de la silla y mantener la cabeza erguida, nunca hacia abajo y cargaremos nuestras cervicales.

Y atento, porque al dormir también es importante mantener una buena postura. Prestar atención al colchón y a la almohada es muy importante. Y no doblarnos demasiado sobre nosotros mismos es fundamental para no dormir encorvados. Así descansaremos y respiraremos mejor, y evitaremos roncar.