Las 5 razones por las que las ostras mejoran tus relaciones íntimas

¿De verdad las ostras mejoran tus relaciones íntimas? Sí, es cierto. Y El Santo Barón, el rincón gourmet ubicado en el barrio de Salamanca de Madrid, nos da las 5 razones por las que este alimento está considerado uno de los mejores afrodisíacos naturales.

El secreto está en el zinc

Las ostras son el alimento con mayor contenido en zinc. En concreto, 63 miligramos por cada 100 gramos de ostras. Y este mineral es el responsable de que aumente nuestra lívido.

Además, los médicos relacionan los niveles bajos de zinc con la disfunción eréctil y la falta de deseo sexual. Y es que el zinc ayuda a los hombres a la producción natural de testosterona.

Las ostras también tienen Omega 3

Y el Omega 3 está relacionado en primer lugar con una buena salud cardiovascular. No solo ayuda a reducir el colesterol, sino que también favorece las erecciones.

Consumir ostras ayuda a la fertilidad

Muchos casos de infertilidad en las mujeres están relacionados con diversos problemas de salud. Pero no cabe duda de que una correcta alimentación, rica en vitaminas y minerales, ayuda y mucho.

Las ostras contienen vitaminas vitaminas A, B, C y D. Y esta última, la vitamina D, está relacionada con problemas de erección en los hombres y de infertilidad en las mujeres.

El yodo nos aporta energía

Las ostras cuidan de nuestros huesos gracias a su alto contenido en yodo. Pero además, este mineral nos llena de energía.

Y sentirnos activos, sanos y con energía es una de las condiciones para que aumente de forma natural nuestro apetito sexual.

Nos ayudan a mantener la línea

No cabe duda de que para mantener relaciones íntimas debemos sentirnos a gusto con nuestro cuerpo. Cuidar de nuestra línea y vernos bien nos da confianza en nosotros mismos y aumenta nuestra capacidad de disfrutar de nuestro cuerpo y del de otras personas.

Las ostras, como ocurre con el resto de mariscos, apenas tienen nada de grasa. Por eso, son un alimento muy recomendable para mantenernos en forma sin engordar.

Ya conoces por qué las ostras mejoran tus relaciones íntimas. Ahora el único problema es que tu bolsillo te permita comerlas.