La ciencia descubre el secreto para alargar la vida

El secreto para alargar la vida y hacer que la vejez sea más llevadera. Esto es lo que parece haber encontrado una reciente investigación científica. Y resulta que la solución está en manos de todos nosotros.

Conseguir vivir más años es algo que casi todos deseamos. Pero no solo. Después de todo, vivir más a cualquier precio no puede ser la solución (o si no que se lo digan a Meryl Streep y a Goldie Hawn en La muerte os sienta tan bien).

Vivir más solo merece la pena si al mismo tiempo conseguimos mejorar nuestra calidad de vida. Y esto es lo que parecen haber encontrado los científicos.

El estudio recién publicado ha analizado la evolución de las células y los tejidos en ratas de laboratorio. Y las conclusiones apuntan a que el secreto para alargar la vida y mejorar su calidad se basa en gran medida en algo tan sencillo como comer menos.

Desde hace tiempo las autoridades sanitarias alertan de que el mundo desarrollado cada vez está más afectado por el sobrepeso y la obesidad.

En concreto, mientras la población de una gran parte del mundo no tiene qué comer, en las sociedades desarrolladas la obesidad se ha triplicado desde 1975. Las cifras entre la población más joven son especialmente preocupantes y más de 40 millones de niños menores de 5 años en todo el mundo sufren ya de sobrepeso.

La advertencia de que tenemos que comer menos y hacerlo mejor no es nueva. Pero este nuevo estudio científico revela que reducir la ingesta diaria de calorías no solo puede ser el principal secreto para alargar la vida. También puede hacer que la degeneración celular de nuestro cuerpo se ralentice. O lo que es lo mismo, comer menos puede hacernos vivir más y mejor.

Los científicos trabajaron con dos grupos de ratas. Al primero, le permitían comer con total libertad cada día. Pero al segundo grupo de roedores les racionaban la comida, reduciendo las calorías que ingerían diariamente en un 30%.

Los resultados demuestran, según los investigadores, que la reducción calórica previene la inflamación del sistema inmune y los problemas metabólicos. En concreto, los investigadores apuntan a que esa inflamación del sistema inmune que se dispara con la edad está asociada con enfermedades como el alzheimer y con muchas otras consecuencias del envejecimiento.

Después de esta investigación, queda un poco más claro que retrasar el envejecimiento depende en gran medida de nosotros.